El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se reunió con líderes de la industria de la inteligencia artificial (IA) en la Casa Blanca. En una reunión que se convirtió en un espectáculo, Trump trató a los ejecutivos como a niños temerosos, haciendo bromas y comentarios incómodos. La reunión se centró en un acuerdo que busca autorregular la industria de la IA y evitar la intervención del gobierno. Los líderes de la IA, como Sundar Pichai de Google y Mark Zuckerberg de Meta, parecieron nerviosos y descontentos con la actitud de Trump.