La empresa estadounidense Figure ha destruido robots humanoides obsoletos lanzándolos al horno de fundición de una acería en Finlandia. La idea se inspiró en la película Terminator 2: El juicio final, protagonizada por Arnold Schwarzenegger. Los robots fueron entrenados para saltar desde un segundo piso y luego fueron fundidos en una caldera de acero. La empresa quiere proteger su propiedad intelectual y acelerar la producción de su próximo modelo.