El Instituto Holandés para la Divulgación de Vulnerabilidades (DIVD) ha sido víctima de un ataque cibernético impulsado por inteligencia artificial (IA). El ataque entró por una plataforma de soporte técnico y utilizó dos fallos Zero-day desconocidos hasta ese momento. Los expertos del DIVD se sorprendieron por el modo de actuar del ataque, que indicaba que se trataba de un ataque impulsado por una IA con capacidad de actuar sola. El ataque tuvo consecuencias reales, incluyendo la pérdida de direcciones de correo de voluntarios del DIVD, lo que aumenta el riesgo de ingeniería social.