OpenAI y Anthropic, dos laboratorios de inteligencia artificial estadounidenses, están implementando una tecnología de marcado en textos generados por sus modelos en la Unión Europea para cumplir con la normativa de transparencia. La tecnología, llamada textGrain, no incorpora marcas visibles y utiliza un patrón estadístico para identificar el texto generado por IA. Sin embargo, tiene limitaciones y puede ser difícil de detectar en textos cortos o editados.