Estados Unidos está invirtiendo grandes cantidades en inteligencia artificial, con un despliegue de recursos en infraestructura que supera a otros proyectos históricos. Según un estudio, el gasto en centros de datos y demás infraestructura asociada a la IA alcanzará los 10,3 billones de dólares entre 2025 y 2032. Para justificar estas inversiones, los estadounidenses tendrán que gastar en esta tecnología tanto como en alimentos, lo que equivale a un 9% del PIB anual.