La organización no lucrativa detrás de LibreOffice, un editor de documentos de código abierto, ha reiterado su posición de no incluir características de inteligencia artificial en su software. Según su blog, esta decisión se debe a la necesidad de que los usuarios mantengan el control sobre sus datos y no los suban a servidores remotos. Aunque se permite la instalación de extensiones que conecten el editor a modelos de inteligencia artificial locales, LibreOffice no ve actualmente una integración que cumpla con sus requisitos.