El Banco Mundial sugiere que los países de la región podrían beneficiarse de la inteligencia artificial (IA) sin desarrollar modelos de frontera como ChatGPT. En su lugar, se propone la creación de casos de uso prácticos y económicos, denominados 'IA a pequeña escala', que se adapten a las necesidades y condiciones locales. Esto podría ayudar a resolver problemas concretos en contextos donde existen pocos recursos y facilitar la adopción de la IA en pequeñas empresas y organizaciones.