El inventor y empresario Tony Fadell, conocido como el 'padre del iPod', analiza por qué la primera generación de dispositivos con inteligencia artificial fracasó. Según Fadell, estos dispositivos no resolvieron problemas reales y no se adaptaron a las necesidades de los consumidores. En su lugar, prometieron la conveniencia de tener un asistente personal, pero no funcionaron bien. Fadell cree que la clave para el éxito de los dispositivos de inteligencia artificial es establecer confianza con los usuarios, lo que es más difícil de lograr con los dispositivos que con los asistentes humanos.