El gobierno chino ha publicado directrices que mantienen la apuesta por el desarrollo de tecnologías avanzadas, pero también piden evitar inversiones a ciegas y proyectos impulsados sin atender a las condiciones de cada territorio. El objetivo es evitar que la expansión termine generando gastos injustificados y promover una inteligencia artificial "segura, fiable y controlable". Las autoridades chinas critican la práctica de replicar las apuestas de otras regiones y competir por inversiones sin valorar suficientemente los recursos locales. El documento también prohíbe utilizar la estrategia industrial como pretexto para hacer un uso irregular de las políticas públicas.