La startup Ricursive Intelligence está trabajando en la creación de chips más eficientes mediante el uso de inteligencia artificial. Los fundadores, Anna Goldie y Azalia Mirhoseini, creen que este enfoque puede ayudar a resolver la crisis de cómputo, ya que permitiría a los humanos enfocarse en desarrollar aplicaciones y explorar nuevas posibilidades. El equipo ha desarrollado un sistema de inteligencia artificial llamado AlphaChip que ha producido diseños innovadores de chips, como un arreglo circular de componentes. Esto podría permitir la creación de chips personalizados para diferentes aplicaciones, como la computación biológica y la realidad virtual.