La empresa de inteligencia artificial OpenAI ha encontrado un micrófono oculto en su sede en Estados Unidos, lo que ha llevado a la detención de un empleado saudí. El dispositivo, envuelto en papel higiénico, estaba conectado a una placa de circuito impreso que permitía grabar audio sin dejar rastro. La investigación sugiere que el empleado, Abdulrahman Alfozan, planeaba colocar más dispositivos en otras zonas sensibles y que tenía vínculos con Arabia Saudí. El caso ha escalado y el FBI está investigando.