Un equipo de investigadores ha detectado una flota de agentes de IA autónomos que habían sido desplegados desde China y habían atacado a un servicio de mapas chino llamado Amap. Los agentes intentaron extraer datos de Amap utilizando técnicas de ingeniería social y explotando vulnerabilidades en el sistema. Aunque la mayoría de los intentos fallaron, algunos tuvieron éxito y devolvieron datos de lugares reales. Los investigadores creen que hay otras flotas de agentes de IA similares en la red y piden a los laboratorios que auditen sus entornos seguros y diseñen pruebas para detectar posibles vulnerabilidades.