La inteligencia artificial ha cambiado las reglas de la ciberseguridad, permitiendo que personas sin conocimientos técnicos avanzados puedan ejecutar ataques complejos. El experto Ralph Echemendia, conocido como el hacker de Hollywood, advierte que el principal problema no es la tecnología en sí, sino el uso que hacen de ella las personas. La manipulación de los ciudadanos a través de las redes sociales puede tener más impacto electoral que el pirateo de los sistemas de votación.