Meta, la compañía de Mark Zuckerberg, ha invertido grandes cantidades de dinero en su modelo de IA llamado Muse. El éxito de este modelo es crucial para la salud financiera de la empresa, ya que depende de él para competir con otros líderes en el campo de la inteligencia artificial. Si Muse no funciona, la situación de la empresa podría empeorar significativamente. La compañía ha comprometido cientos de miles de millones de dólares en infraestructura de IA, pero aún no sabe si sus productos tendrán éxito. Los inversores tienen cautela y la acción de la empresa ha subido solo un 6% en los últimos doce meses.