La inteligencia artificial (IA) está evolucionando para interactuar con el mundo físico, respetando las leyes de la naturaleza. Esto se conoce como inteligencia artificial física (physical AI). Los sistemas con IA física utilizan sensores, visión computacional y procesamiento en tiempo real para entender y adaptarse al entorno. Esto permite a las máquinas automatizar la percepción y la adaptación en el mundo real, en lugar de solo realizar tareas mecánicas. La IA física está transformando industrias como la agricultura, la energía y el transporte, y está rediseñando la economía real.