Las empresas deben enfocarse en la eficiencia, no solo en el consumo, al integrar la inteligencia artificial en sus procesos. La utilización de la capacidad es central en la economía de la AI empresarial. Las empresas pueden elegir entre tres modelos: un stack personalizado, el consumo en demanda o una plataforma privada de AI integrada. La elección depende del tipo de carga de trabajo. La propiedad de infraestructura no garantiza automáticamente una mejora económica, sino que requiere demanda y disciplina operativa para mantener los recursos productivos.