Investigadores de Mass General Brigham han desarrollado un modelo de inteligencia artificial que puede estimar la edad biológica de una persona a partir de su rostro y predecir el riesgo de mortalidad en pacientes con cáncer. El sistema, llamado FAHR-FaceAge, se entrenó con más de 40 millones de fotografías de rostros y puede calcular la edad biológica con una precisión de hasta 5.1 años. Los investigadores también desarrollaron un segundo algoritmo, FAHR-FaceSurvival, que puede pronosticar el riesgo de mortalidad directamente a partir de una fotografía facial. Los resultados sugieren que las personas cuyos rostros reflejan una edad considerablemente superior a la real también presentan una mayor probabilidad de fallecer.