La investigadora Sherry Turkle, del Instituto Tecnológico de Massachusetts, advierte que la dependencia de los chatbots y la IA puede llevar a una pérdida de la intimidad humana. Según Turkle, la gente se está volviendo cada vez más dependiente de los chatbots para hablar y conectarse con otros, lo que puede llevar a una crisis de soledad y a la pérdida de la capacidad de interactuar de manera efectiva con los demás. Turkle argumenta que la IA no puede reemplazar la conversación humana y que la gente debe ser consciente de los costos personales y materiales de su dependencia de la tecnología.