Los agentes de inteligencia artificial están apareciendo en cuentas bancarias, lo que ha generado preocupación en las entidades estadounidenses. Los clientes están permitiendo que estos sistemas accedan a sus cuentas, lo que puede llevar a instrucciones mal interpretadas y acciones financieras reales. Los bancos están restringiendo estos accesos y preparándose para los peores escenarios, mientras que los ciberdelincuentes también están utilizando agentes de IA para realizar operaciones financieras ilícitas. La cuestión es decidir hasta dónde queremos delegar el poder a estos sistemas.