Una inteligencia artificial llamada FAHR-Face utiliza fotografías faciales para predecir el riesgo de mortalidad y estimar la edad biológica de pacientes con cáncer. El sistema se ha entrenado con más de 40 millones de fotografías y ha demostrado una precisión asombrosa en la validación independiente con 5.000 pacientes. La IA centra su atención en surcos nasolabiales, frente y sienes para estimar la edad biológica, y en la zona bajo los ojos y el puente nasal para predecir la supervivencia. Aunque los expertos piden cautela, el sistema puede ser un apoyo valioso para los oncólogos a la hora de decidir el tratamiento más adecuado para cada paciente.