Microsoft ha creado un modelo de inteligencia artificial (IA) llamado Diagnostic Orchestrator (DxO) que puede diagnosticar enfermedades con una precisión hasta cuatro veces mayor que la de los médicos generalistas. El sistema replica los procedimientos que los médicos emplean para establecer un diagnóstico y puede reducir las cargas económicas y psicoemocionales asociadas al diagnóstico al evitar pruebas y estudios innecesarios. Los investigadores han evaluado el desempeño de DxO en comparación con los diagnósticos de médicos generalistas y han encontrado que el sistema obtuvo una precisión significativamente superior en casos clínicos complejos y escenarios de atención de urgencias.