El fundador de OpenAI, Sam Altman, ha expresado su preocupación sobre el impacto que la inteligencia artificial (IA) tendrá en la ciberseguridad. Según Altman, la llegada de los agentes de IA al ámbito de la seguridad informática es un problema que no se ha tomado en serio. Ha recordado el caso de Mythos, un modelo de Anthropic que encontró 10.000 vulnerabilidades de seguridad graves en menos de un mes. Altman cree que la monitorización de seguridad de los agentes funcionará durante un tiempo, pero al final, no podremos entender qué significa un sandbox. Por lo tanto, es necesario cambiar por completo el modelo de defensa y usar la misma tecnología para un nuevo tipo de escudo.