La OTAN y varios ejércitos europeos utilizan el sistema Maven de Palantir, que procesa datos de satélites y sensores para acelerar la toma de decisiones. Sin embargo, la empresa asegura que no hay un 'botón de apagado' para desactivar el sistema, lo que genera preocupación sobre la dependencia de tecnología estadounidense. Algunos países europeos buscan desarrollar alternativas propias, pero no hay una solución viable a corto plazo. La cuestión se vuelve más compleja después de un incidente con la red Starshield de SpaceX en Ucrania, que ha generado dudas sobre la confiabilidad de la tecnología estadounidense en la región.