Una startup alemana, SWARM Bioatctic, ha desarrollado sistemas biorrobóticos basados en insectos vivos controlables con IA. Sin embargo, la ciencia tiene dudas sobre la efectividad y el bienestar de estos sistemas, ya que los insectos dejan de responder a los estímulos eléctricos con el paso del tiempo. La empresa explora la posibilidad de usar langostas y saltamontes además de cucarachas para sus operaciones. La investigación en este campo ha estado en desarrollo durante décadas, pero aún hay mucho por investigar.