Las empresas de tecnología como Microsoft, Amazon, Google y Meta han gastado miles de millones de dólares en tarjetas de Nvidia, pero muchos de esos chips no están funcionando debido a la falta de centros de datos y energía. Según un analista, la mitad de los chips de IA comprados por estas empresas están sin instalar o sin energía. Esto ha llevado a algunas voces a hablar de una posible burbuja en el sector de la inteligencia artificial.