La Comisión Europea debe utilizar la inteligencia artificial y simplificar procedimientos para mejorar su eficiencia y funcionamiento. Un grupo de expertos independientes ha emitido nueve recomendaciones para mejorar la administración pública comunitaria, incluyendo la colaboración entre equipos y el uso responsable de la IA. La Comisión también debe revisar el papel de las agencias descentralizadas de la UE y considerar la posibilidad de reducir su número o delegar sus tareas.