Las empresas gigantes como Meta y Google ya no pueden pagar la infraestructura de inteligencia artificial con sus ganancias. Esto se debe a que sus ingresos han disminuido y han tenido que gastar más de lo que ingresan. La situación es preocupante, ya que la deuda de estas empresas ya está poniéndose nerviosa. La pregunta es si estamos frente a una burbuja de época o si es solo el ciclo normal de la infraestructura.