Los agentes de IA pueden realizar tareas automatizadas, como recopilar información, identificar patrones y crear propuestas, sin que tengamos que estar pendientes. Un ejemplo es Hostinger Agent, que se puede conectar a herramientas como Gmail, Slack o Notion. Puede ayudar a investigar y organizar contenido, ahorrando tiempo y dinero en el día a día de un negocio. Sin embargo, no se debe confiar a la IA en temas fiscales, legales o delicados que requieren supervisión.