En Estados Unidos y Francia, jóvenes están abandonando la universidad para aprender oficios manuales como fontanería, electricidad y carpintería. Estos oficios ofrecen formación asequible, oportunidades laborales y una menor exposición a la automatización mediante inteligencia artificial. Los jóvenes buscan estabilidad profesional y recuperar el sentido de lo que hacen, ya que la IA no puede realizar tareas que requieren habilidades físicas y resolución de problemas en entornos reales. La universidad está perdiendo parte de su atractivo debido a la inversión costosa y el alto índice de abandono.