OpenAI, laboratorio de inteligencia artificial liderado por Sam Altman, busca reducir su dependencia de las GPU de Nvidia comprando chips de Google. La empresa ya tiene sus propios semiconductores para tareas de inferencia, pero sigue necesitando GPU para entrenar sus modelos. La compra de chips de Google permitiría a OpenAI diversificar sus fuentes de computación y reducir su dependencia de Nvidia, que tiene un coste alto y una disponibilidad limitada. Si el acuerdo se concreta, OpenAI utilizaría los chips de Nvidia, Google y sus propios chips.