Según Agencia EFE, el Gobierno argentino de Javier Milei impulsa una reforma de la Ley General de Sociedades, vigente desde 1972, que introduciría dos figuras nuevas. La «sociedad automatizada» sería la que no necesita trabajadores en relación de dependencia ni recursos humanos para su operación ordinaria. La «sociedad descentralizada autónoma operativa» (DAO) se regiría por protocolos que podrían haber creado agentes de inteligencia artificial. Ambas tendrían responsabilidad limitada. EFE y los críticos lo describen como dar personalidad jurídica a la IA.
La iniciativa la promueve el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, y se basa, según EFE, en un trabajo académico de Emiliano Kargieman, consejero delegado de Satellogic. El texto está en tramitación en el Congreso y no ha sido aprobado.
Los expertos consultados por EFE son críticos. Oscar Soria, cofundador de The Common Initiative, considera «irresponsable» y «peligroso» dar personalidad jurídica a una entidad autónoma de IA; el especialista Maximiliano Firtman lo califica de «delirio», y el abogado Pablo Serdán señala la dificultad de atribuir responsabilidades cuando detrás solo hay algoritmos sin voluntad. Son valoraciones de parte; en la información consultada no figura una réplica del Gobierno a estas críticas.
El contraste con Europa es claro: el Reglamento de IA de la UE asigna las obligaciones a proveedores y responsables del despliegue, que son personas físicas o jurídicas, no a los propios sistemas.
Qué falta por saber: el texto definitivo que se debata, qué apoyos tiene en el Congreso, cómo se reclamarían daños o deudas a una sociedad sin personas al frente y qué efectos tendría sobre las obligaciones laborales y fiscales.
