El mercado de componentes de ordenador se enfrenta a una paradoja: los fabricantes ofrecen componentes más sofisticados, pero su alta demanda por parte de los centros de datos ha provocado un aumento en los precios. Los centros de datos necesitan componentes específicos, como memoria HBM, que no son los mismos que los utilizados en ordenadores personales. Los fabricantes han reasignado su capacidad de producción a los centros de datos, lo que ha reducido la disponibilidad de componentes para PC. Esto ha llevado a un aumento en los precios de algunos componentes, como las CPU y la memoria RAM.